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¡Adiós al plástico! El colegio en Argentina que cr...

¡Adiós al plástico! El colegio en Argentina que creó una biblioteca de biomateriales para reemplazarlo

La profesora Paula Sapochnik, de la Escuela Técnica ORT, pasó de dictar una clase sobre el plástico, a enseñar cómo usar elementos que vuelvan a la naturaleza. Ganó un premio de UNICEF.

Cómo nació el proyecto

Todo comenzó con un trabajo curricular junto con alumnos de cuarto año de la ORT. El objetivo fue generar materiales orgánicos para sensibilizar a los jóvenes sobre las consecuencias de la producción, consumo y disposición de residuos. “La humanidad provoca un ciclo lineal y acumula cada vez más sin nutrir a nadie. Creamos un sistema artificial tan enorme que miles de toneladas de basura se acumulan en los vertederos de todo el mundo”, justifica Paula.

El trabajo curricular implicó un proceso de varias etapas en el que, en primer lugar, los alumnos debían realizar una investigación para encontrar recetas de biomateriales -ya existentes y testados-, y llevarlas a cabo en directo junto a los profesores de la asignatura Tecnologías de Materiales y Procesos Productivos.

“Hacemos infografías basadas en el diseño universal. Los exhibimos en lugares estratégicos de la escuela. Entonces, encontramos soluciones: producir, diseñar y fabricar biomateriales. La consigna era generar materiales amigables con el medio ambiente que pudieran ser compostados al final de su ciclo de vida”, revela Paula.

Y así comenzó la etapa experimental. Entre mecheros encendidos, recipientes con almidón y tazones con desperdicios de café y yerba mate; el salón de clases se convirtió una cocina casera. Las instrucciones eran claras: haz, prueba, comete errores y vuelve a intentarlo con la experiencia adquirida.

El entusiasmo de los alumnos derivó en la creación de múltiples materiales de diferentes texturas, espesores, aromas y colores. El resultado final fue la construcción de una biblioteca de materiales, una muestra de materiales biodegradable que contiene todas las funcionalidades y procedimientos utilizados por el equipo, para que cualquier alumno pueda repetirlo a través de infografías y videotutoriales.

“Cada material integra una biblioteca de materiales y en una ficha técnica plasmamos todo el proceso: la documentación de ingredientes, metodologías y muestras de resultados. Sin duda, esta actividad fue pura inspiración para el nuevo tema curricular en el que profundizamos en la orientación Diseño a lo largo del ciclo escolar. El objetivo es que puedan comprender que la realización de biomateriales tiene un impacto ecológico, sostenible e incluso comercial significativol”, explica el profesor premiado.

Ha sido un trabajo de prueba y error. Literal. Los estudiantes debían investigar qué ingredientes podían usar y lanzarse a combinarlos para ver qué pasaba. “La primera vez nos salió mal. Se nos desarmó todo, fue un quilombo”, recuerda ahora Facundo. Pero después, junto a su grupo, lograron crear hasta cinco biomateriales. “Jugábamos combinando diferentes cantidades de un producto u otro”, agrega la alumna Delfina Neu Carrasco, de 16 años. “También probamos qué pasaba si la mezcla se ponía en un film o en una superficie de aluminio, porque podía cambiar su textura”, cuenta aclarando que siempre la ha cautivado la física y la química.

Así fueron creando varios biomateriales. Los que salían mal no se consideraban un fracaso, sino experiencia. “Si no salían bien, no significaba que los alumnos reprobaran”, señala Sapochnik. Y los que funcionaban, se iban sumando a la “materialoteca”, una biblioteca de biomateriales que creó el colegio para que los próximos grados no empiecen de la nada, sino que puedan probar y consultar lo que ya crearon los alumnos que antes pasaron por allí.

La materialoteca actualmente consiste en varias fichas técnicas en las que no solo hay una prueba del biomaterial en una muestra de 8×8 centímetros, sino instrucciones de cómo se hizo y con qué insumos. “De nada sirve aprender, o hacer estos biomateriales, si uno no va relevando la información a otros”, comenta la docente. Incluso, Delfina, su alumna, advierte que espera que la idea se replique en otros colegios. “No se trata solo de la parte de reutilizar, sino que es una materia que te da libertad e independencia para trabajar, además de la oportunidad para equivocarte”, comenta.

Esto —que la educación sea ambiental, libre, un juego, una cocina— fueron las razones por las que la materialoteca fue reconocida el año pasado con dos premios de UNICEF: uno a nivel latinoamericano, conocido como Guardianes del Clima, y otro internacional, llamado la Teachers COP, que se otorgó durante la Cumbre de Cambio Climático (COP27) que se celebró el pasado noviembre en Egipto. “Estas conferencias climáticas han mostrado que hay muchas acciones sobre el cuidado ambiental fuera del aula, así que han intentado entender y ver cómo incorporarlas a lo que sucede dentro del aula”, dice Sapochnik. A la final, en un contexto de varias crisis ambientales, la educación debe ser una herramienta para lograr enfrentarlas y, quizá, superarlas.

proteger el planeta

La actividad práctica en el aula también inspiró a la propia Paula. “Me presenté a un concurso promovido por UNICEF Latinoamérica, la Fundación MERI y la oficina de clima de la UNESCO para promover la difusión de prácticas docentes que trabajen la temática ambiental. Participé en la categoría de desarrollo profesional de docentes y gané”, desarrolla.

Y continúa: “Antes en la asignatura que imparto enseñaba los usos clásicos del plástico, y ahora estamos trabajando con el paradigma de la sustentabilidad y buscando las soluciones que el mundo necesita. Es muy importante que los materiales sean amables con el ciclo de la naturaleza y el medio ambiente”, enfatiza.

El potencial de la biblioteca de materiales desarrollada en ORT parece inmenso. “El proyecto va a continuar el próximo año porque la maestra que está en quinto grado va a tomar toda la información que los alumnos desarrollaron en cuarto grado para producir productos a partir de los biomateriales que ya saben hacer”, agrega Paula. El viaje de transformación para salvar el planeta apenas comienza, con más y más Guardianes.


#GreenStyle #VidaEnVerde

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